Todo fluye. Pasa. Se acciona ante nosotros sin que nos demos cuenta.
Amanece y anochece con la misma facilidad con la que tú insuflas aire en tus pulmones y lo dejas salir lentamente, mientras tu corazón se encarga de repartir la sangre por tu cuerpo. Con la misma facilidad que juego con mis cabellos en mis dedos cuando no estoy atenta y paseo mis ojos a través de la nada buscando algo en concreto, o nada en general.
Puede que el viento te obligue a usar un abrigo en el tiempo que sales fuera. Sería de locos no abrigarse cuando la tempestad te azota con fuerza y tú apenas puedes dar un paso sin que las consecuencias del peso de tu cuerpo caigan sobre ti. Pero aún así sigues saliendo a caminar.
Hace días que pienso que es mejor dejar que el tiempo haga su trabajo mientras peinas ilusiones o desgracias en el minutero;pues no dependemos de nosotros mismos en ese tiempo que suele pasar como la luna: sereno y oscuro, por nuestros días radiantes.
Yo me he cansado de pensar "Sí" cuando en realidad simplemente dicen "No". De ver muecas de desagrado donde sólo hay sonrisas, y de ver las segundas intenciones de las sonrisas cuando simplemente son la imagen de la alegría.
Creo que empiezo a comprender que la vida no se basa tan sólo en programarnos unos objetivos y buscar aquello que no entendemos en bases de datos que nos rodean y que cuestan , o no, encontrar (Bendito APB).
Creo que en ocasiones, por mucho que te marques unos obejtivos no encontrarás información alguna en la persona en la que estas buscando.
Por mucho que le des vueltas e intentes desordenar las frases para componer el texto que tu estás buscando, el sistema compondrá sus propias frases. Esas que tu analizarás, empeñada, de manera que concuerden para ponerlas en tu resumen y quedar satisfecha con tu propio trabajo.
Aunque en lo más fondo de tu mente sepas que no es lo que estabas buscando.
A veces, quizás es mejor dejar que todo pase. Como la noche. Como el día. Cómo el viento que te intenta hacer caer cuando no llevas abrigo, y que se vuelve liviano ante la presencia de éste.
Porque lo maravilloso de lo simple se basa en lo sorprendentemente reconfortante que puede llegar a ser si todo fluye por si sólo. Sin forzarlo.
sábado, 27 de noviembre de 2010
viernes, 19 de noviembre de 2010
Grita. Grita. No te pueden oir.
A veces me siento como si nadase en un mar de caras sin rostro. Como si las olas de la soledad me hubiesen mecido durante mucho tiempo. Me canso de dar bocanadas de aire que duran en mi pecho lo que dura una brazada de mis manos, intentando alcanzar tierra firme.
Suelo tararear a susurros mientras me subo en los autobuses de la rutina en la que se está convirtiendo mi vida. Como si quisiera evadirme de la realidad e inventarme alguna canción que en realidad no me guste.
Lo malo, es que a veces mi vida desafina.
No suelo dejar ver lo que pienso entre mi sonrisa perenne, aunque muchos pienses lo contrario.
Hoy he inventado un Blues de camino a mi martirio diario. No recuerdo de que hablaba... pero lo importante es que ha conseguido apartar a los gigantes que me suelen rodear algo más allá de Kansas city y se ha hecho un vacio desde ese momento hasta la biblioteca de miradas que he estado coleccionado hoy.
Lo cierto esque no habia ninguna que mereciese la pena. Si acaso algunas que tenía repetidas no significa que las aprecie menos- y que me alegran un poco el día.
Mi rutina...
Y lo que cambia todo cuando me abres una ventana a tu vida. A mi vida. A la vida que compartimos.
Odio los fines de semana.
Suelo tararear a susurros mientras me subo en los autobuses de la rutina en la que se está convirtiendo mi vida. Como si quisiera evadirme de la realidad e inventarme alguna canción que en realidad no me guste.
Lo malo, es que a veces mi vida desafina.
No suelo dejar ver lo que pienso entre mi sonrisa perenne, aunque muchos pienses lo contrario.
Hoy he inventado un Blues de camino a mi martirio diario. No recuerdo de que hablaba... pero lo importante es que ha conseguido apartar a los gigantes que me suelen rodear algo más allá de Kansas city y se ha hecho un vacio desde ese momento hasta la biblioteca de miradas que he estado coleccionado hoy.
Lo cierto esque no habia ninguna que mereciese la pena. Si acaso algunas que tenía repetidas no significa que las aprecie menos- y que me alegran un poco el día.
Mi rutina...
Y lo que cambia todo cuando me abres una ventana a tu vida. A mi vida. A la vida que compartimos.
Odio los fines de semana.
sábado, 13 de noviembre de 2010
Hoy, retales de lo que pienso, mañana... Tú dirás.
Son esas miradas furtivas. Intensas, Incáutas.Dirigidas.Enfocadas.Sólo nuestras.
Son tus miradas de ladrón experimentado, de pervertido camuflado, de soñador nato, de hombre enmascarado.
Esos trocitos de tentación que me regalas entre pestañas, a bocados, sorbo a sorbo, trago a trago.
Son tus miradas, cariño, esas que me regalas cuando nadie nos presta atención. Con las que demuestras nada y dices todo, o al menos eso quiero creer...
Son esas las que simplemente se clavan aquí, en mi mente, las que me llegan tan hondo que pueden perforar mi corazón. Las que intento descifrar a veces por medio de la razón.Las que diferencian un segundo de una eternidad. Un instante de un momento y un minuto de una vida a tu lado.
Si me miras, claro está.
[Tú, estás guapo con todos los colores.]
Son tus miradas de ladrón experimentado, de pervertido camuflado, de soñador nato, de hombre enmascarado.
Esos trocitos de tentación que me regalas entre pestañas, a bocados, sorbo a sorbo, trago a trago.
Son tus miradas, cariño, esas que me regalas cuando nadie nos presta atención. Con las que demuestras nada y dices todo, o al menos eso quiero creer...
Son esas las que simplemente se clavan aquí, en mi mente, las que me llegan tan hondo que pueden perforar mi corazón. Las que intento descifrar a veces por medio de la razón.Las que diferencian un segundo de una eternidad. Un instante de un momento y un minuto de una vida a tu lado.
Si me miras, claro está.
[Tú, estás guapo con todos los colores.]
domingo, 31 de octubre de 2010
Eyes.
Cabe en una mirada un mundo si te apetece mirarme.
Cabe en una de nuestras miradas el tiempo que se nos para cuando nos miramos de aquella manera.
Cabe en mi sonrisa la inocencia que escapa entre mis labios y la madurez de tu risa hace mella en tu descaro.
Cabe en mi respiración una pausa, si me miras y si te miro se aceleran las estrellas y dejan paso al sol de tus pupilas.
No hace falta hablar si me miras, con esa intensidad que parece querer arrancar de mi pecho el corazón. Que parece que quiere hacer hablar a tus ojos. Que parece que intenta acallar los ruidos de alrrededor y dejar paso a los murmullos de nuestro silencio. A las voces de nuestros ojos.
A lo que no se dice, pero se palpa. A lo que no se palpa, pero se dice. Y a lo que se oculta, pero se deja ver con la mirada.
Cabe en una de nuestras miradas el tiempo que se nos para cuando nos miramos de aquella manera.
Cabe en mi sonrisa la inocencia que escapa entre mis labios y la madurez de tu risa hace mella en tu descaro.
Cabe en mi respiración una pausa, si me miras y si te miro se aceleran las estrellas y dejan paso al sol de tus pupilas.
No hace falta hablar si me miras, con esa intensidad que parece querer arrancar de mi pecho el corazón. Que parece que quiere hacer hablar a tus ojos. Que parece que intenta acallar los ruidos de alrrededor y dejar paso a los murmullos de nuestro silencio. A las voces de nuestros ojos.
A lo que no se dice, pero se palpa. A lo que no se palpa, pero se dice. Y a lo que se oculta, pero se deja ver con la mirada.
martes, 26 de octubre de 2010
Don't you cry, tonight.
Duele. Duele tenerlo todo. Me desgarra el que se quede nada.
Duele poder querer y no querer poder. Porque duele la manera en que me miras. La manera en la que me haces suspirar. Como me muerdo el labio con tan sólo verte decir: Me gustas, nena.

Duele poder querer y no querer poder. Porque duele la manera en que me miras. La manera en la que me haces suspirar. Como me muerdo el labio con tan sólo verte decir: Me gustas, nena.

La manera en que te adentras en mis sábanas cada noche, revolviendolas, haciendolas pequeñas y conmigo dentro sin nada más que un cuerpo cálido- o frío por la distancia -que ofrecerte. Todo y nada, eso es lo que siempre quisimos ser ¿No? Pues aquí estamos.
Me pides que abra los ojos. ¿Los ojos o las piernas?
Tus eufemismos suelen alterar mis estados de animo, y ya sabemos como suele acabar eso.Hablas, pero no dices nada si no me apetece que lo hagas, porque ambos sabemos como solemos acabar si te da por hablar demasiado, nene.
Tus caricias, por ahora, no son más que arañazos en este solitario corazón y tu besos intentos de cura.Luego se convertiran en tentación, mientras tanto dejan la marca de tus dedos en mi estómago, disfrazandose de mariposas. Pero no me importa que me arañes con esa fiereza mientras te enredas en mi, con ese desdén que hace que me vuelva loca. Una y otra vez, hasta que acabo por desquiciarme.
No me importa pasar más de una madrugada despierta si eso implica tener tus jadeos en mis oidos. Sentir mis uñas clavadas en tu espalda, llorar de felicidad, dejar que gruñan mis sentidos y acabar alabando a Dios sin estar estrictamente rezando.
Porque me haces volar con cada uno de tus impulsos que cada vez se introducen más en mi. Siento que me penetran tus ojos y que eyacula tu mirada, al menos por un momento. Para después dejarme vacia y sin nada.
Me pides que cierre las piernas. ¿Las piernas, o los ojos?
Me pides que abra los ojos. ¿Los ojos o las piernas?
Tus eufemismos suelen alterar mis estados de animo, y ya sabemos como suele acabar eso.Hablas, pero no dices nada si no me apetece que lo hagas, porque ambos sabemos como solemos acabar si te da por hablar demasiado, nene.
Tus caricias, por ahora, no son más que arañazos en este solitario corazón y tu besos intentos de cura.Luego se convertiran en tentación, mientras tanto dejan la marca de tus dedos en mi estómago, disfrazandose de mariposas. Pero no me importa que me arañes con esa fiereza mientras te enredas en mi, con ese desdén que hace que me vuelva loca. Una y otra vez, hasta que acabo por desquiciarme.
No me importa pasar más de una madrugada despierta si eso implica tener tus jadeos en mis oidos. Sentir mis uñas clavadas en tu espalda, llorar de felicidad, dejar que gruñan mis sentidos y acabar alabando a Dios sin estar estrictamente rezando.
Porque me haces volar con cada uno de tus impulsos que cada vez se introducen más en mi. Siento que me penetran tus ojos y que eyacula tu mirada, al menos por un momento. Para después dejarme vacia y sin nada.
Me pides que cierre las piernas. ¿Las piernas, o los ojos?
viernes, 15 de octubre de 2010
Segunda estrella a la derecha y...
Volar nunca me pareció tan dificil.
Yo, simplemente abro los brazos y dejo que el viento me meza, sin control, llevada por las corrientes de aries fríos que me suelen cortar los suspiros y hacen que los confunda con ellas mismas.
Me gusta extender las manos y atrapar entre ellos toda la nada de mi alrededor, como si pudiese albergar la vida en un abrazo o parar el tiempo con la yema de los dedos mientras bajo de mi, la tierra sigue girando y alejándose cada vez más.

Suelo tener problemas si paso mucho tiempo con los ojos abiertos y tiendo a marearme de palabras cuando permanezco mucho callada, así que no te extrañe que me quede dormida y te ensilencie con mis monólgos adormecidos o despiertos, depende de si llueve o hace sol.
Creo que es por eso por lo que a veces cierro los ojos, mientras las gotas de lluvia empapan mis pestañas y confundo lo oscuro de mi mente con la oscuridad de las profundidades marinas. Es entonces cuando comienzo a preguntarme si vuelo o nado. Si estoy sumergida en un mar de dudas o en un viento huracanado de locura.
Porque siento que mi mente se vuelve lista, pero mi cabeza se vuelve tonta.
Y no me hacen falta más alas que el latir contínuo de mi pecho para alcanzar el amanecer.
domingo, 10 de octubre de 2010
Retiro.
Cuando pienso qué pienso si te noto alrededor, me siento tan estúpida que las señales más leves de entusiasmo se vuelven al poco tiempo decepciones.
Cuando siento que siento que tus manos no rodeen las mias a pesar de estar a menos de un palmo de distancia, el corazón se me escapa por los oídos retumbando tan fuerte en el pecho que temo que lo escuchesy acabes alejandolas de mi.
Cuando siento que pienso en como sería amarnos, tenerte,morir cada día en tus labios... Siento vivir mi locura de contrabando, como quien oculta tras sábanas la silueta de lo que todos están pensando.
Cuando pienso Cuánto siento, cuánto callo, cuánto aguardo... me duele al suspirar el alma y me tiembla la voz de la razón a ratos.
Pero sobre todo pienso que siento y siento que pienso, quizás,"mal" enamorarme.
Cuando siento que siento que tus manos no rodeen las mias a pesar de estar a menos de un palmo de distancia, el corazón se me escapa por los oídos retumbando tan fuerte en el pecho que temo que lo escuchesy acabes alejandolas de mi.
Cuando siento que pienso en como sería amarnos, tenerte,morir cada día en tus labios... Siento vivir mi locura de contrabando, como quien oculta tras sábanas la silueta de lo que todos están pensando.
Cuando pienso Cuánto siento, cuánto callo, cuánto aguardo... me duele al suspirar el alma y me tiembla la voz de la razón a ratos.
Pero sobre todo pienso que siento y siento que pienso, quizás,"mal" enamorarme.
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