Se hacía de noche en la luz del Alba tan sólo cuando la oscuridad de sus ojos decidía mirar más allá del horizonte de momentos que se le avecinaba, ahora que tan ansiada fecha había llegado.
Y sin embargo, era tal la luz de su mirada que desde el mismo cielo, y tentada por la belleza de sus pestañas, una estrella, más parecida a un lucero, bajó a posarse en su ojo izquierdo. Intentando en vano copiar la energía y fuerza que irradias.
Mecen tus labios la más dulce de las voces. Esa misma que hace tormenta en oídos ajenos cada vez que te da por fruncir el ceño. Hacen estos labios, las veces de colchón color carmín, y las rosas tempranas de Mayo se sonrojan si te da, misteriosamente por sonreir.
Tienes de liviana y docil lo que tienes de rubia y pálida, y aún así hay quien por gracia divina logra sacarte una sonrisa de cuando en cuando y te amansa cual gatito con tan sólo su presencia. Vamos a llamarlo Pablo.
Siempre me ha gustado verte dormir, así como quien no lo hace a propósito, porque es solo entonces cuando el run run de tu cabeza parece parar, y dejas, no sé si queriendo o sin querer, entrever todo lo que esa cabecita guarda en forma de murmullos- o ronquidos- pocas veces entendibles pero la mayoría reconocibles.
Calzas ya 18 primaveras, señorita señoreada, y con el mundo bajo tus zapatos aún me pregunto si habrá tacones suficientes en toda europa para seguirte el ritmo. Y me da miedo pensar que estás tan lejos. Y que yo estoy tan cerca virtualmente.
Y me encanta el hecho de que aunque nos separen más de 1500 km, sabes que te basta un: "Nena..." Para tenerme ahí, a tu lado.
Te quiero, pequeña.
Felicidades, hermana.
jueves, 6 de febrero de 2014
domingo, 2 de febrero de 2014
Where have you been?
Another day between the lost lands of your smile.
I hear your breath slowly next to my ear and I wonder how long will it take for me to wake you up with a kiss.
I've been dreaming that dream again. That in wich you hold my hand just to feel that I'm still close to you. I've been willing your touch so long that now that you're here, The fact of feeling it against my skin seems just another of those virtual thoughts I've been having.
I think I have already memorise all the moles in your back. Just in case i get lost eventually, and need to know the way back to your chest.
Is this stupid song still playing in my mind?
I swear nobody hear my silence as loudly as you do.
I swear nobody can turn them into moanings the way you do.
Another day between the sound your heart does when I come closer and those that mine does when you kiss me goodbye.
I don't know how would I describe. "Happiness" but I'm pretty sure this is quite close to it.
lunes, 23 de diciembre de 2013
Fun, Fun, Fun.
¿Acaso fue un sueño?
Quizás se preguntase por todo aquello más de una vez en su mente. Encerrada y segura de que poco le quedaba ya por ver entre los cristales opacos y empañados de sus recuerdos. Quizás le diesen ganas de ahogar un grito de cuando en cuando, y guiñar un ojo a todo aquello que ya sabía que era nada. Esperando quizás una respuesta que le confirmase que no había sido sólo fruto de su imaginación
Y luego le volvía la cordura a la mente. Y recordaba los arañazos en el tiempo y el sabor salado de las lágrimas ahogadas entre las pupilas. Y el olor a soledad y a incertidumbre disimulado con tiempos interminables de espera inútil.
Respiraba profundo, casi tanto como un suspiro, pero sin rastro de añoranza en él. Exhalaba días de lluvia pendiente de una pantalla. Y noches en vela esperando una respuesta. Y se sentía tan redimida a medida que su pecho se desinflaba por momentos, que pensó que llevaba albergando el vacío demasiado tiempo.
¿Cuánto tiempo tarda en sanar un corazón roto?
Supongo que depende de la distancia.
Y de aquí a Australia hay muchos, muchos kilómetros de olvido. Pero por suerte para mi, nunca me ha dado miedo volar. A pesar de que la lluvia golpee sobre todo hoy, con fuerza mi ventana.
Quizás se preguntase por todo aquello más de una vez en su mente. Encerrada y segura de que poco le quedaba ya por ver entre los cristales opacos y empañados de sus recuerdos. Quizás le diesen ganas de ahogar un grito de cuando en cuando, y guiñar un ojo a todo aquello que ya sabía que era nada. Esperando quizás una respuesta que le confirmase que no había sido sólo fruto de su imaginación
Y luego le volvía la cordura a la mente. Y recordaba los arañazos en el tiempo y el sabor salado de las lágrimas ahogadas entre las pupilas. Y el olor a soledad y a incertidumbre disimulado con tiempos interminables de espera inútil.
Respiraba profundo, casi tanto como un suspiro, pero sin rastro de añoranza en él. Exhalaba días de lluvia pendiente de una pantalla. Y noches en vela esperando una respuesta. Y se sentía tan redimida a medida que su pecho se desinflaba por momentos, que pensó que llevaba albergando el vacío demasiado tiempo.
¿Cuánto tiempo tarda en sanar un corazón roto?
Supongo que depende de la distancia.
Y de aquí a Australia hay muchos, muchos kilómetros de olvido. Pero por suerte para mi, nunca me ha dado miedo volar. A pesar de que la lluvia golpee sobre todo hoy, con fuerza mi ventana.
sábado, 30 de noviembre de 2013
Every end has an end.
Ni un adiós.
Fue silencioso. Como la gota de agua que acaba por derramar levemente el vaso. Como el desaparecer de una estrella o el leve chispazo al consumirse una cerilla. Así. Sin vuelta de página.
No sé si me gusta esta sensación. No sé si me gusta este hecho de pasar página. Y al contrario de lo que pueda pensar, no duele.Simplemente está ahí. Es un hecho. Era irremediable. Era. Simplemente.
Como si pudiese pasar mi mano por antiguas cicatrices. Siguen ahí, sí. Pero... tan sólo para recordarme que no hay nada más en común con ese tiempo en el que nos regalábamos los minutos. Y ya ni siquiera me acuerdo de su voz. Ni de su olor... y casi he olvidado el tono exacto del azul de sus ojos.
Hoy es el primer día del resto de nuestras vidas como extraños.
Que curioso.
Quién nos iba a decir hace un año que pasaríamos de rompernos los labios a mordiscos a mordernos los labios en silencio.
See you later alligator.
Fue silencioso. Como la gota de agua que acaba por derramar levemente el vaso. Como el desaparecer de una estrella o el leve chispazo al consumirse una cerilla. Así. Sin vuelta de página.
No sé si me gusta esta sensación. No sé si me gusta este hecho de pasar página. Y al contrario de lo que pueda pensar, no duele.Simplemente está ahí. Es un hecho. Era irremediable. Era. Simplemente.
Como si pudiese pasar mi mano por antiguas cicatrices. Siguen ahí, sí. Pero... tan sólo para recordarme que no hay nada más en común con ese tiempo en el que nos regalábamos los minutos. Y ya ni siquiera me acuerdo de su voz. Ni de su olor... y casi he olvidado el tono exacto del azul de sus ojos.
Hoy es el primer día del resto de nuestras vidas como extraños.
Que curioso.
Quién nos iba a decir hace un año que pasaríamos de rompernos los labios a mordiscos a mordernos los labios en silencio.
See you later alligator.
martes, 12 de noviembre de 2013
Estrella fugaz.
Se ha posado en mi ventana como si hubiese estado esperando ahí tan sólo para mi doscientos años. No sé si alguien más la habrá visto morir. Pero con ella nacen mis deseos e irrealidades de nuevo.
Esa ilusa ingenuidad que, estoy empezando a creer, es el motor que mueve mis sentidos, mi corazón, y -porqué no-mi cabeza.
Arrojé en ella cualquier pensamiento efímero lleno de deseos e ilusiones. Cómo si por el hecho de cruzarse en mis pupilas 3 milésimas de segundo ya tuviese la capacidad de cumplirlos todos. Pero ya me conocéis... Me muevo en lo imposible y se me suele poner una sonrisa en los labios a medida que esa imposibilidad se va haciendo cada vez menos tangible.
Pues eso le pedí.
Lo de siempre.
Lo que no tengo. Lo que no conozco.Lo que equivoco. Lo que se hace vacío cuando inspiro profundo y se vuelve a vislumbrar cuando vuelve a mi esta lucidez pasajera.
Me pregunto si lo efímero de su luz será tan sólo fruto de mi imaginación, como tantas cosas en los últimos dos años, o se habrá calcado en mi pupila el rastro de incandescencia que ha dejado tras de sí.
Digamos que me he vuelto a precipitar con la visión de una ilusión. Con el olor a canela y a chocolate blanco. Con la idea de un otro alguien que me sonroje con una mirada y recomponga mis carcajadas a base de sonrisas.
Y de nuevo, hace frío y está oscuro ahí fuera.
Esa ilusa ingenuidad que, estoy empezando a creer, es el motor que mueve mis sentidos, mi corazón, y -porqué no-mi cabeza.
Arrojé en ella cualquier pensamiento efímero lleno de deseos e ilusiones. Cómo si por el hecho de cruzarse en mis pupilas 3 milésimas de segundo ya tuviese la capacidad de cumplirlos todos. Pero ya me conocéis... Me muevo en lo imposible y se me suele poner una sonrisa en los labios a medida que esa imposibilidad se va haciendo cada vez menos tangible.
Pues eso le pedí.
Lo de siempre.
Lo que no tengo. Lo que no conozco.Lo que equivoco. Lo que se hace vacío cuando inspiro profundo y se vuelve a vislumbrar cuando vuelve a mi esta lucidez pasajera.
Me pregunto si lo efímero de su luz será tan sólo fruto de mi imaginación, como tantas cosas en los últimos dos años, o se habrá calcado en mi pupila el rastro de incandescencia que ha dejado tras de sí.
Digamos que me he vuelto a precipitar con la visión de una ilusión. Con el olor a canela y a chocolate blanco. Con la idea de un otro alguien que me sonroje con una mirada y recomponga mis carcajadas a base de sonrisas.
Y de nuevo, hace frío y está oscuro ahí fuera.
sábado, 26 de octubre de 2013
Wind.
No esque no quiera cerrar los ojos. Supongo que es tan sólo que me da miedo abrirlos a mi mente.
Hace que no me paseo por ella.Y está llena de recodos sin sentido, de pilas a medio ordenar donde el orden alfabético de las palabras olvidadas es más certero que aquel que marcan los segmentos unidos de dos letras.
Será que me vuelvo a mi misma a cada instante y que aunque esté en este país, mi mirada no tiene un rumbo puesto, o nada que se le parezca. Será que aún, muy de cuando en cuando, me da frío por las noches al dormir sin la manta de tus lunares sobre mis hombros.
Qué irónico.
La de tipos de silencios que hay en el mundo, y me toca a mi este incómodo. Quizás vaticine una tormenta, no lo sé.
Por ahora, lo único que tengo cierto es que se aproxima un huracán a los alrededores de Swindon. No voy a ser egoísta. Diré que ojalá se lleve todo aquello que falta en mi mente, para poder así ordenar lo que verdaderamente siempre ha tenido que estar en ella.
Y la rutina...
Supongo que me encargaré de ella en otro momento.
Hace que no me paseo por ella.Y está llena de recodos sin sentido, de pilas a medio ordenar donde el orden alfabético de las palabras olvidadas es más certero que aquel que marcan los segmentos unidos de dos letras.
Será que me vuelvo a mi misma a cada instante y que aunque esté en este país, mi mirada no tiene un rumbo puesto, o nada que se le parezca. Será que aún, muy de cuando en cuando, me da frío por las noches al dormir sin la manta de tus lunares sobre mis hombros.
Qué irónico.
La de tipos de silencios que hay en el mundo, y me toca a mi este incómodo. Quizás vaticine una tormenta, no lo sé.
Por ahora, lo único que tengo cierto es que se aproxima un huracán a los alrededores de Swindon. No voy a ser egoísta. Diré que ojalá se lleve todo aquello que falta en mi mente, para poder así ordenar lo que verdaderamente siempre ha tenido que estar en ella.
Y la rutina...
Supongo que me encargaré de ella en otro momento.
miércoles, 23 de octubre de 2013
Not so... naive.
Ganas locas de comerme el mundo, junto a esta sensación desconocida de querer atarme a algo que me haga descubrir que la gravedad se basa en algo más que en sentirte unida a un pedazo de suelo.
No voy a decir que el tiempo que pasa o aquel que deja de pasar no me preocupe.Porque quizás estoy más absorta en mis pensamientos que de costumbre, pero a veces, me viene un retazo de eso que llaman minutos, y me da por autoconvencerme de que es solo una idea idealizada de lo que voy a llegar a ser mañana.
El frío de este país me trajo recuerdos con olor a cierto perfume. Una realidad frustrada, supongo, como tantas otras. Pero la lluvia misteriosa que no te cala los huesos, me hace pensar que quizás haya aún salvación para esta mi mente ingenua.
Y lo más curioso esque aún sigo escuchando las mismas canciones. Porque quizás me de miedo de encontrar alguna otra que me describa más, y olvidarme después de su nombre para quedarme atascada en la pegadiza melodia una y otra vez, hasta que mis labios se acostumbren a tararearla.
Curioso.
Los cambios de color, de tonalidades. Pasar del azul al verde musgo, justo como había descrito en mi cabeza tantas veces, y perder cualquier oportunidad posible en una sola noche. Como si el hecho de quedarme a medias hubiese hecho que aún pudiese tener alguna.
La verdad es que no busco mucho hoy en día de la mañana que me espera al abrir los ojos. Tan sólo me basta con sentir ese cosquilleo de ilusión por lo que me depara el día cada vez que en mi mente se intenten arremolinar ideas que me lleven a otro continente. O peor aún, a tiempos pasados.
No voy a decir que el tiempo que pasa o aquel que deja de pasar no me preocupe.Porque quizás estoy más absorta en mis pensamientos que de costumbre, pero a veces, me viene un retazo de eso que llaman minutos, y me da por autoconvencerme de que es solo una idea idealizada de lo que voy a llegar a ser mañana.
El frío de este país me trajo recuerdos con olor a cierto perfume. Una realidad frustrada, supongo, como tantas otras. Pero la lluvia misteriosa que no te cala los huesos, me hace pensar que quizás haya aún salvación para esta mi mente ingenua.
Y lo más curioso esque aún sigo escuchando las mismas canciones. Porque quizás me de miedo de encontrar alguna otra que me describa más, y olvidarme después de su nombre para quedarme atascada en la pegadiza melodia una y otra vez, hasta que mis labios se acostumbren a tararearla.
Curioso.
Los cambios de color, de tonalidades. Pasar del azul al verde musgo, justo como había descrito en mi cabeza tantas veces, y perder cualquier oportunidad posible en una sola noche. Como si el hecho de quedarme a medias hubiese hecho que aún pudiese tener alguna.
La verdad es que no busco mucho hoy en día de la mañana que me espera al abrir los ojos. Tan sólo me basta con sentir ese cosquilleo de ilusión por lo que me depara el día cada vez que en mi mente se intenten arremolinar ideas que me lleven a otro continente. O peor aún, a tiempos pasados.
jueves, 26 de septiembre de 2013
Gracias, Adiós, qué te jodan.
Siento que hay algo de locura en esta felicidad perenne.
Que se me escapa entre sonrisa todo eso que te he echado de menos. Y por darme cuenta, me doy hasta de todo lo que tu no me echas a mi. Y de lo poco o nada que solemos ser para el mundo, cuando el mundo para nosotros en general suele ser una persona.
Y lo cierto es que lo prefiero así.
Y aunque la necesidad de que sepas que aún sigo viva en mis ilusiones rotas me haga cada día sentirme más extraña en esto que llamé en su día utopía, empiezo a descubrir que no todos los echar de menos son relativos ni infinitos.
Que la longevidad del cariño, el amor o cualquier sentimiento que te haga aferrarte a los recuerdos buenos se riega a base de palabras, o en su defecto, interés. Y cuando alguno de estos faltan, no te queda más remedio que renombrar acepciones y conceptos, para darle un sentido menos subjetivo, que digo... más hijo de puta, a todo lo que en su día te hizo creer en peter pan.
Y ya ves. Aún así soy feliz.
Por lo menos me dejaste la soltura en este idioma de locos. Y las ganas locas de encontrar a alguien, a ser posible, totalmente diferente a ti.
Fin de la trasmisión.
Que se me escapa entre sonrisa todo eso que te he echado de menos. Y por darme cuenta, me doy hasta de todo lo que tu no me echas a mi. Y de lo poco o nada que solemos ser para el mundo, cuando el mundo para nosotros en general suele ser una persona.
Y lo cierto es que lo prefiero así.
Y aunque la necesidad de que sepas que aún sigo viva en mis ilusiones rotas me haga cada día sentirme más extraña en esto que llamé en su día utopía, empiezo a descubrir que no todos los echar de menos son relativos ni infinitos.
Que la longevidad del cariño, el amor o cualquier sentimiento que te haga aferrarte a los recuerdos buenos se riega a base de palabras, o en su defecto, interés. Y cuando alguno de estos faltan, no te queda más remedio que renombrar acepciones y conceptos, para darle un sentido menos subjetivo, que digo... más hijo de puta, a todo lo que en su día te hizo creer en peter pan.
Y ya ves. Aún así soy feliz.
Por lo menos me dejaste la soltura en este idioma de locos. Y las ganas locas de encontrar a alguien, a ser posible, totalmente diferente a ti.
Fin de la trasmisión.
viernes, 6 de septiembre de 2013
Swindon.
Respirar.
Insuflar aire en estos pulmones mios y darme cuenta a cada segundo de como fluye a través de todos los recovecos de mi piel.
He estado más vacía otras veces. El tiempo se ha parado bajo mis pies en momentos en los que no debería haberlo hecho y ha apresurado su continuo tic-tac en aquellos que yo hubiese ralentizado hasta la saciedad. He vivido casi siempre girando mi cabeza hacia lo que ya había pasado tanto que casi me doy de bruces con la realidad de lo que aún me queda por vivir y que estaba, como muy lejos, a 3 centímetros de mi nariz.
¿Sabes? La mente es un sitio precioso, y lo que lo hace especial son los pensamientos que dejas en ella. No en los que te paras a pensar momento tras momentos, sino aquellos que afloran casi sin pensarlo, como algo impulsivo. Un reflejo en forma de recuerdo.
Mi problema es que la había llenado demasiado con humo. Con sombras de algo parecido a lo que siempre había querido en mi vida, y me había olvidado en parte de aquello que necesitaba.
Por suerte me estoy deshaciendo poco a poco de todo este aire vacío de sentido y lleno de recuerdos subjetivos que hasta ahora había estado llenando mi mente.
Me siento como si hubiese querido aguantar la respiración demasiado tiempo y mi corazón hubiese empezado a palpitar más lento, tan sólo por alargar un poco más todo lo que creía que tenía. A veces creo que ese tiempo de aire y pensamientos contenidos me estaba intoxicando. Poca droga en el mundo es más fuerte que aquella que no se reconoce como tal. Y nunca nadie me había dicho que no toda la droga es material. Y sobre todo que no toda la droga te consume físicamente. Que la peor, y la que más tarda en eliminar tu organismo, pensamiento y sobre todo, corazón, es aquella que se entremezcla en tu vida casi por casualidad y se hace parte de ella de manera paulatina, silenciosa, efímera y ciega.
Sobre todo ciega. De ilusiones y deseos.
Gracias a Dios, estoy en proceso de desintoxicación.
Y por ahora mis pensamientos instintivos no van más allá de una nueva etapa en mi vida. Rodeada del frío y oscuro tiempo de Inglaterra, pero albergada por la calidez y luz de un futuro prometedor.
lunes, 26 de agosto de 2013
Serendipity.
Esta sensación perenne de incertidumbre.
Esto es lo que me está matando.Tan real o más como para casi rozarlo con la punta de los dedos, y posiblemente tan efímero como para que se distorsione con tan sólo un cambio de actitud. Una palabra.Una dudosa decisión o simplemente... el destino.
O algo parecido.
Me mata esta espera sigilosa. Este sueño a medias y todo lo que ello conlleva... no veo la hora de dejar ir a mis demonios y ellos tienden a aferrarse en cualquier pensamiento que se salga un poco de lo predeterminado. Todo aquello en lo que siempre he estado estancada.
¿Será que me debo una enésima oportunidad?
Podría llegar a volar tan alto que el mundo pareciese una peonza bajo mis pies. Y el continuo rodar de su eje se hicese tan sólo una circunstancia mas. Y quedarme allí, estancada en mi sueño, viviendolo o simplemente pasando por él en sombras, eso ya se verá a medida que bata mis alas.
Pero también puedo llegar a caer. Y hoy por hoy es a lo que más miedo tengo.
Porque veo tan frágil el aire que me rodea. Tan efímera la sensación de seguridad en general, que me da miedo que cambien las corrientes, y lejos de permitirme ascender, me hagan llegar al fondo de mi mente de nuevo.
En fin.
La vida al fin y al cabo es eso... una serie de corazonadas que hacen que el ascenso o descenso sea cuanto menos inciertamente real, posiblemente imposible y sobretodo, realmente ficticio.
Y bien sabe esta deidad que me guía que prefiero estancarme en lo irracional de las serendipias.
Esto es lo que me está matando.Tan real o más como para casi rozarlo con la punta de los dedos, y posiblemente tan efímero como para que se distorsione con tan sólo un cambio de actitud. Una palabra.Una dudosa decisión o simplemente... el destino.
O algo parecido.
Me mata esta espera sigilosa. Este sueño a medias y todo lo que ello conlleva... no veo la hora de dejar ir a mis demonios y ellos tienden a aferrarse en cualquier pensamiento que se salga un poco de lo predeterminado. Todo aquello en lo que siempre he estado estancada.
¿Será que me debo una enésima oportunidad?
Podría llegar a volar tan alto que el mundo pareciese una peonza bajo mis pies. Y el continuo rodar de su eje se hicese tan sólo una circunstancia mas. Y quedarme allí, estancada en mi sueño, viviendolo o simplemente pasando por él en sombras, eso ya se verá a medida que bata mis alas.
Pero también puedo llegar a caer. Y hoy por hoy es a lo que más miedo tengo.
Porque veo tan frágil el aire que me rodea. Tan efímera la sensación de seguridad en general, que me da miedo que cambien las corrientes, y lejos de permitirme ascender, me hagan llegar al fondo de mi mente de nuevo.
En fin.
La vida al fin y al cabo es eso... una serie de corazonadas que hacen que el ascenso o descenso sea cuanto menos inciertamente real, posiblemente imposible y sobretodo, realmente ficticio.
Y bien sabe esta deidad que me guía que prefiero estancarme en lo irracional de las serendipias.
domingo, 18 de agosto de 2013
Definitivamente, nunca más quizás.
Estoy vacía de palabras.
A veces me parece que se nos escapó un adiós cuando ambos queríamos decir hasta nunca. Lo cierto es que pensándolo bien quizás hubiese preferido esa frase, Porque al parecer estas otras se han llevado en mi cabeza una eternidad.
Y bien... asumámoslo.
No hay mayor distancia que esa que aleja a dos corazones. A pesar de que los cuerpos estén a menos de 5 cm.
Me dejó el humo de todo aquello metido en la cabeza. Debí disipar la niebla cuando tuve tiempo: las sombras entre las nubes pueden parecer aquello que no es, y eso es, quizás, todo lo bueno que nos pasó a nosotros.
Y es curioso que aún hoy siga hablando de un "nosotros", cuando lo cierto es que ese pronombre no se extiende a ti. Más bien me engloba a mi en mi ilusa idea de formar parte de lo que un día fue nuestra vida.
Dió un portazo al salir y el eco se coló por todo los restos que quedaban aún de la torre que había estado construyendo. Creo que , si me paro a escuchar con atención, sigo oyendo la sutileza de sus juegos de palabras y sus palabras de doble filo. Siempre dispuesto a decir sí pero alegando un quizás porque para él los puntos suspensivos marcaban la diferencia entre el mentir, y el decir la verdad a medias.
Ya nada importa, me parece a mi.
Estoy cansada de buscar ciertos ojos en una multitud, cuando al parecer, esos ojos siempre, siempre... siempre han estado cerrados.
Al menos para mi.
See ya later, alligator.
miércoles, 31 de julio de 2013
Sundays.
He used to keep sundays for me. When the hangover didn't let his stupid mind think clearly, all he wanted in his brain was me.
I used to be so happy just knowing that Sundays were for me. I remember how I wait for them, trying to make the most of those hours, minutes or even seconds he decided to give me as a present.
I know what you are thinking.
"That person who only shares a day with you, does not deserve nor a minute of your time" But I was happy. It was my day. Our day.
The day when there were no distance, or no other people around, just me, and him. And all those silly thoughts we used to share.
Now Sundays are just another day of the week. Because times changed quickly and the minutes we built together turned into missed time.
I think speaking to a person who knew you even better than yourself as if he was now a stranger is one of the hardest thing I have done in my whole life.
But sundays are just the end of a week, and you know what does it mean?
The beginning of a new one.
I used to be so happy just knowing that Sundays were for me. I remember how I wait for them, trying to make the most of those hours, minutes or even seconds he decided to give me as a present.
I know what you are thinking.
"That person who only shares a day with you, does not deserve nor a minute of your time" But I was happy. It was my day. Our day.
The day when there were no distance, or no other people around, just me, and him. And all those silly thoughts we used to share.
Now Sundays are just another day of the week. Because times changed quickly and the minutes we built together turned into missed time.
I think speaking to a person who knew you even better than yourself as if he was now a stranger is one of the hardest thing I have done in my whole life.
But sundays are just the end of a week, and you know what does it mean?
The beginning of a new one.
sábado, 27 de julio de 2013
Ernesto Pérez Vallejo.
Hoy puedo dormirme tranquila.
Entre otras muchas cosas porque ya sé para qué sirve el botón de "Voy a tener suerte" en la búsqueda con Google. Se ve que le dí hace dos días, así como quién no quiere la cosa. Pensando- mejor dicho vaticinando- que iba a servir de nada y de repente, va, y me deja por mentirosa.
Hacía ya cosa de un siglo que buscaba algo que al leerlo me hiciese preguntarme si lo habría escrito yo borracha, dormida o en cualquier otro estado de idealización consentida. Y hoy, como quién no quiere la cosa, encuentro palabras de un cierto hombrecillo que al parecer parece conocer a 824 personas tan bien como me conoce a mi. O al menos eso dice el índice de seguidores.
Qué ilusa... y yo que quería sentirme especial.
El caso es que si supiese esbozar mis palabras casi la mitad de bien como este hombre en cuestión une por sinalefas sus pensamientos, estoy segura que me pasaría el día escribiendo, por eso de volverme multorgásmica.
Porque sinceramente, no encuentro otra palabra mejor que "orgasmo" para definir a muchos de los poemas que me ha dado por curiosear esta mañana.
Pues eso, que clickéis en voy a tener suerte. Yo ya le he vuelto a dar, porque, si el resto de mis dudas y problemas se disuelven con la facilidad con la que he encontrado a este mago de las letras, merece la pena el molesto sonidito del ratón al menos las 24 horas del día.
Entre otras muchas cosas porque ya sé para qué sirve el botón de "Voy a tener suerte" en la búsqueda con Google. Se ve que le dí hace dos días, así como quién no quiere la cosa. Pensando- mejor dicho vaticinando- que iba a servir de nada y de repente, va, y me deja por mentirosa.
Hacía ya cosa de un siglo que buscaba algo que al leerlo me hiciese preguntarme si lo habría escrito yo borracha, dormida o en cualquier otro estado de idealización consentida. Y hoy, como quién no quiere la cosa, encuentro palabras de un cierto hombrecillo que al parecer parece conocer a 824 personas tan bien como me conoce a mi. O al menos eso dice el índice de seguidores.
Qué ilusa... y yo que quería sentirme especial.
El caso es que si supiese esbozar mis palabras casi la mitad de bien como este hombre en cuestión une por sinalefas sus pensamientos, estoy segura que me pasaría el día escribiendo, por eso de volverme multorgásmica.
Porque sinceramente, no encuentro otra palabra mejor que "orgasmo" para definir a muchos de los poemas que me ha dado por curiosear esta mañana.
Pues eso, que clickéis en voy a tener suerte. Yo ya le he vuelto a dar, porque, si el resto de mis dudas y problemas se disuelven con la facilidad con la que he encontrado a este mago de las letras, merece la pena el molesto sonidito del ratón al menos las 24 horas del día.
lunes, 22 de julio de 2013
Preludio de un mal presentimiento.
Si es que me lo tengo dicho.
Y lo peor esque siempre acierto. Total... ¿Qué más podría irme ya mal?
Pues muchas cosas doña "loscambiossonposibles". Porque, desafortunadamente, y válgame la redundancia, poco o nada cambia cuando al destino- sí, se ve que vengo creyendo en el destino desde hace un par de meses- le da por ponerse en tu contra.
Y joder...yo debo de haberla liado mucho en vidas pasadas, porque poco o nada me sale a derechas últimamente-Usemos "últimamente" como eufemismo de "nunca".
El Karma está acumulando conmigo una deuda bastante grande, porque yo no recuerdo haber roto ningún espejo. Bueno.Espera ¿Arañarlo también cuenta...?
Sea como fuere, no sé qué más tendría que rehacer para que simplemente, se fuese esta incertidumbre. Necesito dejar de despertarme pensando en una bandeja de entrada y mi movil se está empezando a convertir en la prolongación de mi mano. Y esto último no es coña. Hasta parece que vaticino cuando va a vibrar. Y lo peor esque ese sonidillo infernal que al principio me parecía mono, me saca de las casillas últimamente, y aumenta hasta casi el triple mis ganas de morder a según quienes y según cuando.
Si yo no pido tanto.
Una llamada, una alegría.
Un algo que me haga sentir que no estoy en realidad tan perdida. Que tan sólo di un rodeo innecesariamente necesario y que, gracias a Dios, Alá, Budha, Steve Jobs, o cualquier deidad que quiera oírme, aún tengo mi futuro más o menos planificado.
Y no pido nada más.
.
Y lo peor esque siempre acierto. Total... ¿Qué más podría irme ya mal?
Pues muchas cosas doña "loscambiossonposibles". Porque, desafortunadamente, y válgame la redundancia, poco o nada cambia cuando al destino- sí, se ve que vengo creyendo en el destino desde hace un par de meses- le da por ponerse en tu contra.
Y joder...yo debo de haberla liado mucho en vidas pasadas, porque poco o nada me sale a derechas últimamente-Usemos "últimamente" como eufemismo de "nunca".
El Karma está acumulando conmigo una deuda bastante grande, porque yo no recuerdo haber roto ningún espejo. Bueno.Espera ¿Arañarlo también cuenta...?
Sea como fuere, no sé qué más tendría que rehacer para que simplemente, se fuese esta incertidumbre. Necesito dejar de despertarme pensando en una bandeja de entrada y mi movil se está empezando a convertir en la prolongación de mi mano. Y esto último no es coña. Hasta parece que vaticino cuando va a vibrar. Y lo peor esque ese sonidillo infernal que al principio me parecía mono, me saca de las casillas últimamente, y aumenta hasta casi el triple mis ganas de morder a según quienes y según cuando.
Si yo no pido tanto.
Una llamada, una alegría.
Un algo que me haga sentir que no estoy en realidad tan perdida. Que tan sólo di un rodeo innecesariamente necesario y que, gracias a Dios, Alá, Budha, Steve Jobs, o cualquier deidad que quiera oírme, aún tengo mi futuro más o menos planificado.
Y no pido nada más.
.
sábado, 13 de julio de 2013
Renacer
Acaba el mes, la estación y el año.
Por acabar hasta me hace falta que acabe la inmesidad de mi pensamiento.Joder, que borrachera de palabras.
He probado a cerrar los ojos mientras escucho la voz ronca de la música, y tan sólo me ha servido para quererme un poco más a medias, y menos por entera. Vamos, lo de siempre.
Los acordes de la guitarra apenas hacen mella ya en la sinfonía que tengo compuesta, y puedo pecar de presuntuosa al imaginar como mis dedos viajan de una cuerda a otra, borrando una a una las notas que acabo de tocar, para irremediablemente acabar tararareandola una y otra vez de nuevo. Cómo si eso fuese a hacer que que sonase mejor. Aunque tanto tú, que te has parado a leerme, como yo, sabemos que todo suena mejor en la mente ingenua y se difumina al tocar oídos ajenos.
Por otro lado..
Es curioso.
Casi me había acostumbrado a la melodía, y espero que tú también.
Pero el estruendo de mis imágenes mentales,desafortunadamente, no es mudo. Y el ensimismamiento tan sólo dura lo que tardo en comprender que mi guitarra sigue teniendo rota la 3era cuerda.
Qué irónico.
El empezar siempre despierta en mi esa sensación efímera de falsa seguridad. Después acabo por caer en repeticiones y ganas de dejarlo todo estancado. Para volver al punto en el que, irremediablemente...
Vuelve a llegar el verano, la misma estación, y el año tan sólo ha pasado en las manecillas de mi reloj de pulsera.
Porque, déjame que te diga, yo soy así.
Pd: Suena: si te vas- extremoduro.
Por acabar hasta me hace falta que acabe la inmesidad de mi pensamiento.Joder, que borrachera de palabras.
He probado a cerrar los ojos mientras escucho la voz ronca de la música, y tan sólo me ha servido para quererme un poco más a medias, y menos por entera. Vamos, lo de siempre.
Los acordes de la guitarra apenas hacen mella ya en la sinfonía que tengo compuesta, y puedo pecar de presuntuosa al imaginar como mis dedos viajan de una cuerda a otra, borrando una a una las notas que acabo de tocar, para irremediablemente acabar tararareandola una y otra vez de nuevo. Cómo si eso fuese a hacer que que sonase mejor. Aunque tanto tú, que te has parado a leerme, como yo, sabemos que todo suena mejor en la mente ingenua y se difumina al tocar oídos ajenos.
Por otro lado..
Es curioso.
Casi me había acostumbrado a la melodía, y espero que tú también.
Pero el estruendo de mis imágenes mentales,desafortunadamente, no es mudo. Y el ensimismamiento tan sólo dura lo que tardo en comprender que mi guitarra sigue teniendo rota la 3era cuerda.
Qué irónico.
El empezar siempre despierta en mi esa sensación efímera de falsa seguridad. Después acabo por caer en repeticiones y ganas de dejarlo todo estancado. Para volver al punto en el que, irremediablemente...
Vuelve a llegar el verano, la misma estación, y el año tan sólo ha pasado en las manecillas de mi reloj de pulsera.
Porque, déjame que te diga, yo soy así.
Pd: Suena: si te vas- extremoduro.
miércoles, 26 de junio de 2013
Preludio de un comienzo.
No sé si aferrarme a la necesidad de avanzar o quedarme estancada en todo aquello que me produce seguridad.
Irremediablemente me sitúo a mi misma, mentalmente, entre una bifurcación de mi vida.
La urgencia de avanzar a tientas, como si se me fuese la vida en ello. Dejando atrás todo lo que conozco para simplemente aventurarme a aquello de lo que apenas he tocado el borde, y que se me antoja, de hecho, como el mayor de los precipicios.
La sonrisa pintada de muchos de los que me rodean apenas tienen sentido en mi mente. Porque afortunadamente, nunca he necesitado que me enseñasen como componer esa muesca para esbozarla yo misma. Y con esto, quiero decir que, y sin antecedentes, Reconozco que la felicidad no siempre está en el camino que nos planteamos en la mente.
A veces la felicidad no es cuestión de decidir y dejar cosas atrás. Para mi, la felicidad en ocasiones es saber que a pesar de los pesares y de que siga teniendo pesadillas con ojos azules, se me abre ante los mios propios la inmensidad de mi futuro.
Y que haré de él todo o nada, tan sólo lo que yo quiera.
Y seré feliz, en cada uno de los sentidos que me decida a serlo.
Con suerte o sin ella.
Irremediablemente me sitúo a mi misma, mentalmente, entre una bifurcación de mi vida.
La urgencia de avanzar a tientas, como si se me fuese la vida en ello. Dejando atrás todo lo que conozco para simplemente aventurarme a aquello de lo que apenas he tocado el borde, y que se me antoja, de hecho, como el mayor de los precipicios.
La sonrisa pintada de muchos de los que me rodean apenas tienen sentido en mi mente. Porque afortunadamente, nunca he necesitado que me enseñasen como componer esa muesca para esbozarla yo misma. Y con esto, quiero decir que, y sin antecedentes, Reconozco que la felicidad no siempre está en el camino que nos planteamos en la mente.
A veces la felicidad no es cuestión de decidir y dejar cosas atrás. Para mi, la felicidad en ocasiones es saber que a pesar de los pesares y de que siga teniendo pesadillas con ojos azules, se me abre ante los mios propios la inmensidad de mi futuro.
Y que haré de él todo o nada, tan sólo lo que yo quiera.
Y seré feliz, en cada uno de los sentidos que me decida a serlo.
Con suerte o sin ella.
lunes, 10 de junio de 2013
Preludio de un fin
4 años.
4 años encerrados entre las paredes que se nos hacían grandes a medida que avanzábamos entre aquellas escaleras mañana tras mañana, para volver a sentarnos , posiblemente en el mismo banco en el que el día anterior habíamos pasado la jornada.
En nuestra mente, apenas veíamos el final de aquel tunel de fisiopatología, fisiología, anatomía, cuidados paliativos y farma. Sobre todo farma.
Arañabamos cada segundo que duraba la sonrisa de uno de nuestros pacientes, porque en el fondo, todos y cada uno de nosotros sabemos que es el motor que nos hacía día a día levantarnos de entre nuestras cómodas camas y abandonar la seguridad que esta nos ofrecía con un gesto medio pintado en la cama y pensando: "Venga arriba... que en breve estarás pasando tensiones"
Y las tensiones eran lo de menos.
La enfermera de turno que apenas te dejaba tocar el carrito de medicación, los pantoprazol que te estallaban en la cara al cargarlos, la auxiliar que iba de amiga tan sólo porque sabía que podías ayudarla a alargar su ratito del desayuno pasándole las orinas, y esos familiares mosqueados que descargaban su furia acumulada con nosotros, los estudiantes que a duras penas sabíamos porqué a su padre, madre, hijo,nieto, o relativo le habían cambiado un suero glucosado por uno fisiológico cada 8 horas.
Y es curioso. Aunque todos nos hemos quejado de bmts y TA mañaneras, no he encontrado a ninguno ni un sólo día de estos 4 años que no saliese de las prácticas con algo que contar. Algo que compartir, ya fuese bueno o malo. Algo que al recordarlo días después te hacía sentir menos protoenfermero y un poco más Henderson. Porque, reconozcámoslo, todos en algún momento de nuestras prácticas hemos pensado: Es por esto por lo que me visto el fonendo todos los días y que compensa tener que tragar todo lo demás.
4 años.
4 años de vivir más en la facultad que en casa. De ABPs con y sin Manuela. Con y sin tortillas, con y sin Wimba Create y sobre todo con y sin referencia alguna para culpar antes que nuestra promoción. Como diría cierta personilla: "Puta suerte..."
4 años que, sin embargo, puedo decir que han sido los mejores de mi vida, hasta ahora. Y no tan sólo por sentir que estaba haciendo lo que verdaderamente quiero realizar el día de mañana- que por otro lado es en menos de un mes- sino por las personas con las que lo he compartido.
Eso es lo que diferencia en gran grado que todas las mañanas y a medida que avanzaban los cursos, las paredes y seminarios de la escuela me pareciesen menos antiguos y feos: Los recuerdos que en ellos iba guardando junto a personas que hoy por hoy y muchas de ellas son mi familia.
Porque las horas interminables de seminarios como los de promoción de la salud no habrían sido posible de sobrellevar sin los ingeniosos comentarios de muchos de mis compañeros.
Y he aprendido que, aunque el arte no es lo mio, la verdadera amistad hace que el peor de mis dibujos en forma de azulejo, o frutero deforme, se convierta en un Picasso. Que si iba a clase a pesar de saber que me iban a leer en voz alta todas y cada una de las diapositivas de terapeutica era porque sabía que la persona que se sentaba a mi lado, a mi derecha, a mi izquierda y los de la fila de atrás iban a rellenar esos 45 minutos de momentos inolvidables, risas sin sentido, pavo a la 1 de la tarde, apuntes pintarrajeados con iniciales y sobre todo, amistad. Porque sabía que los descansos de 15 minutos se harían horas si os daba por animaros a empezar una de nuestras charlas sin sentido...Porque las ganas locas de que llegasen los Jueves al sol se desmoronaban justo cuando aparecía mi estrés 30 minutos antes de que empezasen las clases. Ese estrés que por otro lado aprendisteis a ignorar y os tomásteis como una de mis caracteristicas. Ese y la incapacidad de elegir zapatos bonitos.
Porque no sabíamos si teníamos más ganas del desayuno para vernos, o de iniciar de nuevo las prácticas, esperando ansiosos escuchar aquella voz de alguien conocido que te dijese: Ostras Gema... ven a ver esto. O... Gema, ¿te ayudo con la medicación? ... Tia... vaya enfermera que tengo hoy... O... Gema, me aburro como una ostra, ¿Tú que haces? O... Tia... creo que la he cagado un poquito, corre, ven...
4 años de ser proyecto de enfermera y menos de un mes para lanzarme al precipicio de la inmesidad de lo que yo llamo "el mundo de la gente grande" Sin ningún futuro en el país que me ha formado y las maletas hechas a cualquier otro que me guiñe un ojo.
Visto así no suena muy bien que se diga, pero si lo miro por el lado positivo, sé que no estaré sola. Que al otro lado del teléfono voy a seguir contando con estos hoy, protoenfermeros, que estarán seguro, dispuestos a tomarse 5 minutos de lo que estén haciendo para decirme:
"Tia, Gema... no te agobies..."
Por ello y mucho más... GRACIAS a todos por estos 4 años.
4 años encerrados entre las paredes que se nos hacían grandes a medida que avanzábamos entre aquellas escaleras mañana tras mañana, para volver a sentarnos , posiblemente en el mismo banco en el que el día anterior habíamos pasado la jornada.
En nuestra mente, apenas veíamos el final de aquel tunel de fisiopatología, fisiología, anatomía, cuidados paliativos y farma. Sobre todo farma.
Arañabamos cada segundo que duraba la sonrisa de uno de nuestros pacientes, porque en el fondo, todos y cada uno de nosotros sabemos que es el motor que nos hacía día a día levantarnos de entre nuestras cómodas camas y abandonar la seguridad que esta nos ofrecía con un gesto medio pintado en la cama y pensando: "Venga arriba... que en breve estarás pasando tensiones"
Y las tensiones eran lo de menos.
La enfermera de turno que apenas te dejaba tocar el carrito de medicación, los pantoprazol que te estallaban en la cara al cargarlos, la auxiliar que iba de amiga tan sólo porque sabía que podías ayudarla a alargar su ratito del desayuno pasándole las orinas, y esos familiares mosqueados que descargaban su furia acumulada con nosotros, los estudiantes que a duras penas sabíamos porqué a su padre, madre, hijo,nieto, o relativo le habían cambiado un suero glucosado por uno fisiológico cada 8 horas.
Y es curioso. Aunque todos nos hemos quejado de bmts y TA mañaneras, no he encontrado a ninguno ni un sólo día de estos 4 años que no saliese de las prácticas con algo que contar. Algo que compartir, ya fuese bueno o malo. Algo que al recordarlo días después te hacía sentir menos protoenfermero y un poco más Henderson. Porque, reconozcámoslo, todos en algún momento de nuestras prácticas hemos pensado: Es por esto por lo que me visto el fonendo todos los días y que compensa tener que tragar todo lo demás.
4 años.
4 años de vivir más en la facultad que en casa. De ABPs con y sin Manuela. Con y sin tortillas, con y sin Wimba Create y sobre todo con y sin referencia alguna para culpar antes que nuestra promoción. Como diría cierta personilla: "Puta suerte..."
4 años que, sin embargo, puedo decir que han sido los mejores de mi vida, hasta ahora. Y no tan sólo por sentir que estaba haciendo lo que verdaderamente quiero realizar el día de mañana- que por otro lado es en menos de un mes- sino por las personas con las que lo he compartido.
Eso es lo que diferencia en gran grado que todas las mañanas y a medida que avanzaban los cursos, las paredes y seminarios de la escuela me pareciesen menos antiguos y feos: Los recuerdos que en ellos iba guardando junto a personas que hoy por hoy y muchas de ellas son mi familia.
Porque las horas interminables de seminarios como los de promoción de la salud no habrían sido posible de sobrellevar sin los ingeniosos comentarios de muchos de mis compañeros.
Y he aprendido que, aunque el arte no es lo mio, la verdadera amistad hace que el peor de mis dibujos en forma de azulejo, o frutero deforme, se convierta en un Picasso. Que si iba a clase a pesar de saber que me iban a leer en voz alta todas y cada una de las diapositivas de terapeutica era porque sabía que la persona que se sentaba a mi lado, a mi derecha, a mi izquierda y los de la fila de atrás iban a rellenar esos 45 minutos de momentos inolvidables, risas sin sentido, pavo a la 1 de la tarde, apuntes pintarrajeados con iniciales y sobre todo, amistad. Porque sabía que los descansos de 15 minutos se harían horas si os daba por animaros a empezar una de nuestras charlas sin sentido...Porque las ganas locas de que llegasen los Jueves al sol se desmoronaban justo cuando aparecía mi estrés 30 minutos antes de que empezasen las clases. Ese estrés que por otro lado aprendisteis a ignorar y os tomásteis como una de mis caracteristicas. Ese y la incapacidad de elegir zapatos bonitos.
Porque no sabíamos si teníamos más ganas del desayuno para vernos, o de iniciar de nuevo las prácticas, esperando ansiosos escuchar aquella voz de alguien conocido que te dijese: Ostras Gema... ven a ver esto. O... Gema, ¿te ayudo con la medicación? ... Tia... vaya enfermera que tengo hoy... O... Gema, me aburro como una ostra, ¿Tú que haces? O... Tia... creo que la he cagado un poquito, corre, ven...
4 años de ser proyecto de enfermera y menos de un mes para lanzarme al precipicio de la inmesidad de lo que yo llamo "el mundo de la gente grande" Sin ningún futuro en el país que me ha formado y las maletas hechas a cualquier otro que me guiñe un ojo.
Visto así no suena muy bien que se diga, pero si lo miro por el lado positivo, sé que no estaré sola. Que al otro lado del teléfono voy a seguir contando con estos hoy, protoenfermeros, que estarán seguro, dispuestos a tomarse 5 minutos de lo que estén haciendo para decirme:
"Tia, Gema... no te agobies..."
Por ello y mucho más... GRACIAS a todos por estos 4 años.
viernes, 7 de junio de 2013
Preludio de un olvido.
Me faltas.
Una y mil veces al día.
Y tu última conexión de hace ya casi una semana no me demuestra que hagas esfuerzo alguno por saber de mi.
Me faltas.
Una y mil veces al día.
Y muero por comentarte cada gilipollez que se me pasa por la mente, tan sólo para seguir sintiendo que aún las necesitas en tu vida.
Me faltas.
Una y mil veces.
Pero sorprendentemente, ahora sé que en algún momento de mi vida, voy a poder mirar hacia atrás y decir: Me sobran los momentos que te eché de menos, porque no sienta ya tu falta dentro de mi pecho, y sobre todo, de mi cabeza.
Una y mil veces al día.
Y tu última conexión de hace ya casi una semana no me demuestra que hagas esfuerzo alguno por saber de mi.
Me faltas.
Una y mil veces al día.
Y muero por comentarte cada gilipollez que se me pasa por la mente, tan sólo para seguir sintiendo que aún las necesitas en tu vida.
Me faltas.
Una y mil veces.
Pero sorprendentemente, ahora sé que en algún momento de mi vida, voy a poder mirar hacia atrás y decir: Me sobran los momentos que te eché de menos, porque no sienta ya tu falta dentro de mi pecho, y sobre todo, de mi cabeza.
martes, 28 de mayo de 2013
When I was your girl...
Turn on the radio:
https://www.youtube.com/watch?v=80pMT6Mxb7k
La letra de la canción es tan sólo vacío en mis oídos. Y sin embargo, y misteriosamente, dice todo lo que quisiera en este momento que tú me dijeses a mi.
Como si eso fuese posible.
Quizás no debería haber vuelto a caer tan pronto en tus garras, pero me duele pensar que lejos de todo lo que eres sin mi, aún encuentras un espacio para dedicarme. Y eso es lo único que te ata a mi ahora. La costumbre de quererme, como quien quiere un recuerdo.Incapaz de dejarlo marchar pero demasiado lejano como para formar ya parte de tu vida.
Ahora tan sólo quiero que pase el tiempo. Estoy cansada de estancarme día tras día en las mismas promesas vacías. Esas que empañas a cada instante dedicándole otras a alguien que no soy yo.
y sin embargo...
Nunca nos prometimos nada. Ni me pediste que te regalase mis sonrisas.
Y cada una de ellas tenía un secreto escondido entre los dientes.
Sólo espero que la vida te trate bien. Que la trate bien a ella. Que te de lo que nunca quisiste que yo te diera. Te haga sentir tan completo como tú me hacías a mi. Adorne tus mañanas tus caricias y tus noches con besos. Te arranque el corazón a tiras cada vez que te diga: "Me marcho" y te regale indiferencia a cambio de suspiros.
Pero sobre todo, que te haga sufrir tanto o más como tu me has hecho a mi.
miércoles, 22 de mayo de 2013
If it's mean to be... It will be.
Turn the music on while reading:
https://www.youtube.com/watch?v=j6TmogXhOZ8
Como las grandes obras de teatro... ella dedicó un beso mientras recorría el gran escenario por el que le había tocado caminar en los últimos meses.Los retazos del attrezzo la rodeaban recordándole cuánto y de qué manera había amado todo lo que ahora se desperdigaba por el suelo.
Él apenas se había percatado de lo difícil que era caminar sin quedar hendido en el arrullo de la música blues que habían elegido para aquella escena. Su última escena.
Un roce fugaz de sus dedos, un leve beso en los labios que más bien se pareció a un suspiro. Una sonrisa de complicidad, y ambos se acabaron separando. Y con ellos, el halo y la atmósfera de incertidumbre se desperdigó por la amplia sala.
Un ramo de rosas con más espinas que pétalos era lo único que mantenía la curiosidad del espectador mientras el rojo telón bajaba poco a poco, y hacía interminables los últimos minutos.
De lejos, el sordo caminar de los pasos de la chica, y las torpes zancadas del chico.
Una última mirada, y la inmensa cortina desquebrajada acabó ocultándolo todo.
Sorprendentemente creo que he tomado la mejor decisión, a la larga, claro está. Porque ahora mismo, estoy jodida.
Mucho.
Como nunca había estado, a decir verdad.
No puedo seguir enamorándome de tus ojos día tras días mientras tú, a 2000 km te encaprichas cada día de unos distintos y refieres estar enamorado del frío de mis manos.Y un año de amarnos como locos y odiarnos a regañadientes ha sido bastante prueba de irrealidad para mi.
Dejemos pues que el tiempo haga su efecto.
Tan sólo espero que, la próxima vez que me encuentre con tu mirada, pueda guiñarte un ojo sin miedo a acabar entre tus sábanas.
https://www.youtube.com/watch?v=j6TmogXhOZ8
Como las grandes obras de teatro... ella dedicó un beso mientras recorría el gran escenario por el que le había tocado caminar en los últimos meses.Los retazos del attrezzo la rodeaban recordándole cuánto y de qué manera había amado todo lo que ahora se desperdigaba por el suelo.
Él apenas se había percatado de lo difícil que era caminar sin quedar hendido en el arrullo de la música blues que habían elegido para aquella escena. Su última escena.
Un roce fugaz de sus dedos, un leve beso en los labios que más bien se pareció a un suspiro. Una sonrisa de complicidad, y ambos se acabaron separando. Y con ellos, el halo y la atmósfera de incertidumbre se desperdigó por la amplia sala.
Un ramo de rosas con más espinas que pétalos era lo único que mantenía la curiosidad del espectador mientras el rojo telón bajaba poco a poco, y hacía interminables los últimos minutos.
De lejos, el sordo caminar de los pasos de la chica, y las torpes zancadas del chico.
Una última mirada, y la inmensa cortina desquebrajada acabó ocultándolo todo.
Sorprendentemente creo que he tomado la mejor decisión, a la larga, claro está. Porque ahora mismo, estoy jodida.
Mucho.
Como nunca había estado, a decir verdad.
No puedo seguir enamorándome de tus ojos día tras días mientras tú, a 2000 km te encaprichas cada día de unos distintos y refieres estar enamorado del frío de mis manos.Y un año de amarnos como locos y odiarnos a regañadientes ha sido bastante prueba de irrealidad para mi.
Dejemos pues que el tiempo haga su efecto.
Tan sólo espero que, la próxima vez que me encuentre con tu mirada, pueda guiñarte un ojo sin miedo a acabar entre tus sábanas.
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